10 pasos para ayudar a sus hijos a decir NO

Es importante que los padres y madres sepan qué hacer para educar a sus hijos desde pequeños en la capacidad de DECIR NO ante un ofrecimiento de consumo de alcohol u otras drogas. He aquí 10 sencillos consejos:
  1. APRENDA A ESCUCHAR REALMENTE A SU HIJO/A
  1. HABLE CON SU HIJO/A ACERCA DE LAS DROGAS: DESMONTE LOS MITOS
  1. AYUDE A SU HIJO/A A SENTIRSE BIEN CONSIGO MISMO
  1. OFREZCA UN BUEN EJEMPLO
  1. AYUDE A SU HIJO A DESARROLLAR VALORES FIRMES Y ADECUADOS
  1. AYUDE A SUS HIJOS A AFRONTAR LA PRESIÓN DE LOS COMPAÑEROS O AMIGOS
  1. ESTABLEZCA NORMAS FAMILIARES QUE AYUDEN A SU HIJO/A A DECIR “NO”
  1. FOMENTE ACTIVIDADES RECREATIVAS
  1. AYUDE A SU HIJO/A A TOMAR DECISIONES
  1. ACTÚE COMO PADRE/MADRE PERO NUNCA COMO AMIGO

Si seguimos estas recomendaciones estaremos haciendo una buena tarea de prevención familiar.


Niños adictos a la tecnología: lo que los padres tienen que saber

Uno de cada tres menores dedica más de tres horas diarias a internet. Si los Reyes Magos vienen cargados de móviles y tabletas, asegúrate de que saben cómo usarlos de forma responsable y de que existe equilibrio entre su vida off y online

Te levantas y miras Whatsapp. Desayunando consultas Facebook y Twitter. Después, vas a Instagram a ver las últimas fotos de tus amigos y a mitad del día, por qué no echar una partida a ese juego que te encanta. Estas acciones podrían firmarlas un joven de 15 años, otro de 25, un adulto de 35 o de 45. La tecnología es parte fundamental de nuestra vida. Niños y adultos estamos hiperconectados: nos informamos, divertimos y relacionamos a través de ella, pero hay que ser conscientes de cuándo se pasa de un uso responsable y normal a abusar de ella.

El 30% de los niños españoles tiene móvil a los 10 años y el 70%, a los 12, según un informe del Hospital Sant Joan de Déu, si bien los expertos recomiendan que los menores tengan su primer dispositivo a partir de los 12 años. Además, uno de cada tres niños pasa de media tres horas diarias conectado a internet, según datos de UNIR que recoge la web Por un uso Love de la tecnología, a través de la cual Orange quiere concienciar a niños y mayores sobre la importancia del uso seguro y responsable de las nuevas tecnologías.

¿Cuándo se pasa de un uso normal a ser una adicción? Los primeros indicativos de que nuestro hijo puede ser adicto al móvil los podemos encontrar en la necesidad que tiene de estar conectado el máximo tiempo posible para sentirse satisfecho. Si no lo consigue, se siente deprimido, nervioso o enfadado, estados anímicos que desaparecen cuando vuelve a usar la tecnología. Si tampoco consigue controlar el tiempo que pasa con sus dispositivos, ha dejado de lado otras tareas y obligaciones o prefiere las relaciones online, quizás nuestro hijo tenga un problema de adicción al móvil.

Ante todo hay que dejar claro que la mayoría de jóvenes utilizan mucho la tecnología, y obviamente eso no es sinónimo de tener una adicción, pero sí es cierto que es necesario supervisar y estar al tanto de sus pautas de conductas tecnológicas para evitar problemas mayores y asegurarnos de que existe un equilibrio entre su vida digital y la que vive fuera de la tecnología.

Si detectamos que nuestro hijo hace un uso abusivo de los dispositivos tecnológicos, la solución nunca va a ser prohibirle que se conecte. Lo que en realidad debemos hacer es ayudarle a desaprender ese hábito y que vuelva a utilizarlos de una forma controlada, sustituyendo pautas inadecuadas por otras más positivas. Puede ayudarnos a ello fijar metas y pequeños retos para que recupere el control sobre el tiempo de uso del móvil, la tableta o el ordenador, así como hacer una lista de los pros y los contras de abusar de la tecnología, aprendiendo juntos.

Además, es importante que los niños y adolescentes vean internet no solo como un lugar de diversión sino también de información y formación. La clave siempre está en la educación. Por eso, es una buena idea hacer ‘terapia familiar’ y poner en común cuáles son los problemas y las necesidades que implica el uso de la tecnología haciendo partícipes a todos, padres y niños, de las soluciones para, de esta forma, implicar a todos.

Según Common Sense, la mitad de los adolescentes y un cuarto de los padres sienten que son adictos al móvil. De hecho, el 72% de los adolescentes y el 48% de los padres tienen la necesidad de responder de forma inmediata a los mensajes, Whatsapps y otras notificaciones. El desafío, por tanto, está saber cómo aprovechar al máximo la tecnología sin perder el control.

Si empezamos a observar algunos indicios de un uso excesivamente abusivo por parte de nuestros hijos de sus dispositivos tecnológicos, podemos proponer pautas en familia como hacer una dieta móvil. Es algo tan sencillo como establecer unos horarios, lugares y tipos de usos de cumplimiento estricto. Por ejemplo, en determinadas horas, la tableta y el ordenador solo se utilizan con el fin de consultar información para estudiar; el lugar para conectarse a internet y conversar online con los amigos ha de ser un espacio común, como el salón; y durante la cenar el móvil se queda encima de la mesa y boca abajo. Además, si en esta ‘operación bikini tecnológica’ se implican niños y adultos (porque la mejor forma de enseñar es predicar con el ejemplo), no solo conseguiremos motivarles sino también ganar tiempo de calidad para disfrutar en familia.

De igual modo, el uso de la tecnología, tanto para los nativos digitales como para los que no lo somos, está transformando nuestra forma de relacionarnos y, sobre todo, nuestra concentración. Ahora vemos la televisión o una serie en una plataforma de streaming mientras tuiteamos, mandamos Whatsapps a los amigos a la vez que comemos o jugamos mientras mantenemos una conversación tras la cena. Hacer varias cosas a la vez se ha convertido casi en la forma de hacerlas, pero el peligro -y es donde más hay que incidir con nuestros hijos- es que estos nuevos hábitos pueden mermar la concentración en una determinada tarea y terminar dañando la capacidad de terminarla. Hemos de enseñar a nuestros hijos que la tecnología ha de ser una ayuda y nunca un obstáculo.

En cualquier caso, lo que tenemos que tener claro es que si detectamos problemas indicativos de que nuestros hijos sufren una adicción al móvil, siempre hay que acudir a un especialista.

Publicado en www.abc.es, 22.12.2017

Recopilado por Delegación de Servicios Sociales Ayto. de Lucena


La delegación de Servicios Sociales del ayuntamiento de Lucena pone en marcha una campaña de Navidad con el lema "QUE EL ALCOHOL NO TE CONTROLE"

Con la intención de hacer tomar conciencia a la ciudadanía sobre la importancia de controlar el consumo de alcohol en estas fiestas, la delegación de Servicios Sociales del Ayto. de Lucena pone en marcha una campaña bajo el lema "QUE EL ALCOHOL NO TE CONTROLE".

La campaña se hará efectiva a través de unos trípticos con consejos y unos carteles que serán distribuidos en todos los barrios aprovechando las actividades de ocio saludable que esta misma delegación también organiza en Navidad.  Además se entregarán unas bandanas para el cuello donde se refleja el eslogan referido y que serán obsequiadas a la gente más joven.

La intención de la campaña es hacer tomar conciencia, sobre todo a los adolescentes, a la hora de controlar el consumo de alcohol y no incurrir en  prácticas peligrosas. La campaña viene a apoyar, igualmente, una serie de charlas que desde el programa "Lucena ante las Drogas" se han impartido en diferentes institutos de secundaria de la ciudad.

DELEGACIÓN DE SERVICIOS SOCIALES AYTO. DE LUCENA

 


43 CONSEJOS PARA PADRES DE ADOLESCENTES

Llegada la adolescencia muchos padres y madres se encuentran desconcertados ante este hecho: ¿dónde está mi hijo/a?, ¿quién me lo ha cambiado?, ¿dónde quedó mi pequeño tesoro, ese que era tan fácil de manejar?

El tránsito hacia la edad adolescente se caracteriza por una importante transformación del mundo emocional y social de nuestros hijos/as. Pero no hay que alarmarse ni dramatizar. Se trata de una nueva y apasionante época a la que tanto los hijos/as como los padres deben adaptarse; no hay más.

Aquí os ofrecemos 43 consejos (¡no nos quedemos cortos!) que os ayudarán a sobrellevar este nuevo desafío con mayores habilidades y menor tensión.

1. Sonríe, es una buena forma de empezar

2. Limita los sermones teóricos y los discursos sobre tu juventud a uno por año... si te resultan indispensables.

3. Habla mucho menos y escúchale mucho más. No te sientas continuamente en la obligación de mostrar tu desacuerdo.

4. Procura buscar temas que no sean demasiado conflictivos. Y no te preocupes: de éstos ya se encargará tu hijo/a de sacarlos a debate.

5. No te escandalices por nada.

6. Cuéntale tus cosas aunque él/ella no te pregunte. No te dé miedo expresarle que tienes lagunas (ellos ya se ha dado cuenta). Muéstrate tal como eres.

7. Exíjele mucho en muy pocas cosas. Presenta batalla sólo cuando te sientas con fuerzas de ganarla. No "te quemes" cuando no sea estrictamente necesario.

8. No empieces nunca una conversación con él/ella si no te sientes realmente capaz de acabarla con serenidad, pase lo que pase, diga lo que diga.

9. Baja la guardia. Parece que en vez de estar sentado en tu casa saboreando una "pizza" te encuentras en medio de un fuego cruzado.

10. No le respondas nunca: "porque sí", ni "porque soy tu padre/madre", ni "mientras estés en esta casa…". Razona tu orden, aunque él/ella no lo acepte. Luego calla y aguanta firme.

11. Conserva tu estilo de vida sin imponérselo. No intentes esforzarte demasiado -a menos que te apetezca,  claro- en estar al día en el vestido, vocabulario, maneras, etc.  De hecho, para tu hijo, hagas lo que hagas, siempre serás un carroza.

12. Hazle preguntas pertinentes sobre el porqué de sus ideas.

13. Muéstrale sin palabras, con el ejemplo, que estás bastante seguro de lo que haces. Si te sientes inseguro, no actúes.

14. Busca la ayuda de alguien de tu confianza ajeno a la familia: un maestro, un sacerdote, un amigo, un compañero.

15. Facilita que la pandilla se reúna en casa, en vez de hacerlo en cualquier otro sitio. Fija sólo las condiciones de salud mental y física indispensables, haz que se cumplan y no molestes.

16. En vez de decirle "eres un mentiroso/a" díle "has dicho una mentira". No le pongas demasiadas etiquetas.

17. No le des casi ningún dinero. Amárralo corto por ahí. Es la forma de darle lo mejor.

18. Consigue que se enfrente a sí mismo/a:  escribiendo un diario, expresando sus ideas por escrito, razonando una protesta, etc...

19. No le amenacea con castigos que no pueda cumplir. Procura que la falta y el castigo sean proporcionados. No castigues "en caliente".

20. No le humilles con insultos, castigos corporales (puede salir mal parado) o comentarios burlones.

21. Usa un vocabulario directo. No te vayas por las ramas.

22. Olvida la ironía cuando hables con él/ella de sus cosas. No seas cínico/a.

23. No pierdas la calma ante sus impertinencias pero tampoco permitas que falte al respeto de sus allegados.

24. No grites (y no permitas que él/ella grite).

25. Deja de ser ingenuo/a: aunque los tiempos cambian y la moral se relaja, las conversaciones, imágenes, amigos, etc. que te perjudicaban a ti también le perjudican a él/ella.

26. Dale responsabilidad de verdad.

27. Si no peligra su integridad -física, mental, espiritual- déjale hacer, aunque preveas que se la va a pegar.

28. En su presencia, no culpes al colegio o a los profesores.

29. No seas ni paternalista ni autoritarista.

30. Intenta luchar por ser más coherente: procura no hacer nunca nada que vaya en contra de lo que has expresado que son tus ideas.

31. No te pelees ni demuestres enfado con tu mujer, marido o pareja delante del chico/a.

32. Rectifica cuando te equivoques. No pienses que perderás tu prestigio.

33. Renueva el amor hacia tu cónyuge.

34. Fórmate como padre/madre de un adolescente.

35. Ni se te ocurra pensar que todo es culpa tuya. Seguro que has cometido errores, pero piensa que él/ella tiene su libertad para equivocarse también.

36. Vigila la televisión, Internet, la prensa, las revistas que entran en casa. Se muy cuidadoso en este tema, aunque tengas que oír muchas protestas.

37. Practica las siguientes frases: "pues a lo mejor tienes razón", "claro, no lo había pensado", "esto que dices es cierto", "acepto mi error". Utilízalas siempre que el tema o la situación te permita renunciar a algo no demasiado importante.

38. Destierra el deseo de quedar bien ante otros matrimonios o parejas.

39. Procura convencerte de que ya no es un niño/a. No te contradigas diciéndole que ya es un adulto y, en cambio, sigas tratándole como a un chiquillo.

40. Cada noche haz un examen de conciencia acerca de las cosas que has hecho con respecto a tu hijo/a. Saca propósitos concretos.

41. Aunque te cueste mucho esfuerzo porque preveas una reacción negativa, no renuncies a buscar una ocasión propicia para decirle la verdad a tu hijo/a.

42. Acude al instituto donde estudia. Procura recabar la máxima información de sus profesores y tutor. Fijad objetivos comunes.

43. Hay un tipo de rebeldía sana y constructiva: la que va en contra de la mentira, la hipocresía, lo falso, lo deshonesto y lo antinatural. Se tú mismo rebelde, en este sentido.

Confiamos en que os sea de utilidad

Delgación de Servicios Sociales Ayto. de Lucena


Cómo prevenir el consumo de alcohol en menores: pautas para padres y madres

El alcohol es la sustancia más consumida entre la población española. Su consumo está fuertemente ligado a nuestra cultura

El alcohol es la sustancia más consumida entre la población española. Su consumo está fuertemente ligado a nuestra cultura y su percepción de riesgo es baja. Para muchos jóvenes, beber alcohol es una práctica fuertemente vinculada al ocio de fin de semana y a la socialización. Fenómenos como el botellón o el binge drinking (consumo de grandes cantidades de alcohol en un breve periodo de tiempo) se han establecido como costumbre habitual de fin de semana entre adolescentes y jóvenes. Los efectos que se derivan de la ingesta de grandes cantidades de bebidas alcohólicas en un escaso período de tiempo son múltiples y relativamente frecuentes: borracheras, peleas, discusiones y conflictos familiares, dificultades para estudiar, etc.

¿Qué podemos hacer madres y padres para prevenir el consumo de alcohol?

No existe una fórmula mágica, pero sí algunas pautas de actuación que pueden ayudar a padres y madres en esta difícil tarea.

Enseñar comportamientos y hábitos saludables, actitudes favorables al propio cuidado, promover una comunicación fluida y un clima familiar afectivo positivo, donde prevalezcan las actitudes de reconocimiento y respeto, son algunas pautas generales de actuación que nos pueden ayudar.

También es importante establecer un sistema coherente de normas y límites, adaptados a la edad de nuestras hijas e hijos; ayudarles a desarrollar actitudes críticas, enseñarles a asumir responsabilidades y practicar recursos de autocontrol, de manera que favorezcamos su autonomía, su seguridad y puedan tomar decisiones de manera más responsable. También es aconsejable regular nuestro propio consumo de alcohol (si lo tenemos), llevando a cabo un consumo responsable, moderado y respetuoso.

Si ya existe una sospecha de consumo, debemos actuar con prudencia, valorando la dimensión y la gravedad del problema, tratando de ajustar nuestra reacción a la situación de forma proporcionada. Es importante que conozcamos las circunstancias del consumo, saber el tipo de relación que nuestra hija o hijo está manteniendo con el alcohol (experimental, como diversión, como forma de relacionarse,...), y debemos apostar siempre por la comunicación y el diálogo.

Es normal sentir angustia, preocupación y desorientación, pero la pérdida de control, el alarmismo y las actitudes persecutorias, solo ocasionan más angustia. Por eso debemos evitar las acusaciones, el bombardeo de preguntas, las actitudes de vigilancia y posturas excesivamente rígidas y coercitivas. Tampoco debemos actuar con indiferencia ante una sospecha o evidencia de consumo. No es recomendable registrar pertenencias y habitaciones porque los hijos lo viven como una traición a la confianza.

¿Qué pasó anoche? Cómo actuar ante la primera borrachera

¿Qué hacer ante la primera borrachera? ¿Cómo actuar? Para abordar esta difícil situación es importante postergar la conversación para el día siguiente, cuando esté en condiciones de mantener un diálogo con toda su atención. Guardar la calma, evitar dramatizar durante la conversación aunque mostrando seriedad, que entienda que es un tema que nos preocupa. Podemos comenzar con una pregunta abierta, tipo: “¿Qué pasó anoche?”. Es importante que se explique sin interrumpirle y sin juzgarle, evitando en todo momento juicios de valor del tipo: “Eres un/a irresponsable”.

Durante la conversación debemos intentar conocer los motivos y la cantidad de consumo de alcohol que ingirió. Si valoramos que no tiene apenas información sobre los riesgos de los consumos de abuso de alcohol, se la facilitaremos y aprovecharemos para reflexionar sobre ello. Y finalizar la charla con un compromiso de responsabilidad por parte de nuestra hija o hijo respecto al consumo de alcohol en futuras salidas de ocio.

*Ignacio Calderón, es Director general de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD)

Publicado en www.elpais.com

 


13 ESTRATEGIAS PARA ENSEÑAR A TUS HIJOS A QUERERSE MÁS

Durante los primeros años el niño aprende a autovalorarse en el seno de la familia. Crecer sintiéndose amado y seguro facilitará el desarrollo de una adecuada identidad personal.

¿Cómo pueden ayudar los padres a fomentar una autoestima sana?

Veamos algunas sugerencias:

Pon atención en cómo corriges

Resalta el esfuerzo aunque este sea mínimo (en vez de ver lo que no hacen) esto motiva a que se esfuercen cada vez más. Elógialos verbal y físicamente con besos o abrazos, sobre todo fíjate en el proceso más que en el resultado, por ejemplo si se pone el calcetín un poco torcido no le digamos “ te has puesto mal el calcetín” sino, “muy bien, haz logrado ponerte el calcetín”.

Se un modelo positivo

Si eres excesivamente duro contigo o con tu pareja, pesimista o no realista sobre tus capacidades y limitaciones, tu hijo acabará siendo tu reflejo. Cuida tu propia autoestima y tu hijo tendrá un buen modelo a seguir. Resalta en voz alta y en la medida justa, tus cualidades; el niño aprenderá también hacerlo.

Establece límites claros

Establece normas y límites claros, lógicos y consistentes. Por ejemplo si deja todos los juguetes en el suelo, no los recojas tú mismo, en vez de esto anímalo a recogerlos, si se resiste, la consecuencia es que no contara con estos juguetes por un tiempo, o si presenta por ejemplo una rabieta en el supermercado al final no le compres lo que él quiere.

Bríndale atención y tiempo de calidad

Reserva tiempo para dedicarlo a tus hijos. Esto le ayudará a reforzar la sensación de que es valioso e importante para ti. No tiene que ser mucho tiempo, pero si por ejemplo tienes prisa, házselo saber y acuerda cuando le prestarás atención, por ejemplo, puedes decirle: “cuando acabe de lavar los platos me siento contigo y leemos el cuento”.

No olvides mirar a los ojos y que tu lenguaje corporal denote atención. El niño debe sentir que tienes en cuenta sus necesidades y que te interesas por sus asuntos.

Identifica y corrige las creencias erróneas de tu hijo

Es importante que los padres identifiquen las creencias irracionales que tienen los niños sobre ellos mismos, tanto si tienen que ver con la perfección, su atractivo, capacidad u otros aspectos.

Muchos niños entre los 3 y 5 años sobre todo, se frustran con facilidad ya que están tratando de hacer muchas cosas por sí mismos y pueden llegar a creer que no son capaces. Refuerza su perseverancia tanto como los logros. Enseñar a los niños a establecer criterios más precisos y a ser más realistas al evaluarse les ayudará a desarrollar un concepto más saludable de ellos mismos.

Expresa amor y afecto espontáneamente

Tu amor es muy importante para estimular la autoestima de tu hijo. Bésalo, abrázalo, elógialo, házle saber lo mucho que lo amas y te sientes orgulloso de él. Se amoroso con tus seres queridos, celebra las fechas especiales como el cumpleaños, todo esto contribuye en que tu hijo tenga mayor confianza en si mismo.

No uses etiquetas, resalta la conducta y no al niño

Comentarios como “Siempre te portas mal” hará que tu hijo se subestime y no aclaremos cual es la conducta inapropiada.

Déjalo que cometa errores

Todos cometemos errores, los niños no son la excepción, Sin embargo, los errores también son lecciones valiosas para que tengan confianza en sí mismos.

Cuando algo le salga mal házselo ver y pregúntale qué puede hacer para que no vuelva a pasar, esto motivará la toma adecuada de decisiones. Analiza tu propia conducta, muchas veces como padres somos perfeccionistas y obsesivos; cuando cometamos un error aceptémoslo, de esta manera el niño también lo hará.

Crea en casa un ambiente de seguridad, respeto y amor

Los niños que no se sienten seguros o son víctimas de malos tratos en su hogar sufrirán de baja autoestima. Debes estar atento a los signos de maltrato o abuso; retraimiento, cambio de rutinas o amigos, llanto frecuente, comportamiento agresivo, bajo rendimiento académico y otros factores que pueden afectar la autoestima de los niños.

Fija junto con tu pareja límites de respeto y comunicación en el hogar, házselos saber a tu familia extensa y amigos, en especial si frecuentan tu casa.

Ayúdalo a participar en experiencias constructivas

Procura brindar diversidad de ambientes y actividades que favorezcan la creatividad y la exploración de sus habilidades.

Fomenta riesgos saludables

Anima a tu hijo a que explore algo nuevo, como probar comida diferente, hacer un nuevo amigo o montar en bicicleta. Aunque siempre existe la posibilidad del fracaso, sin riesgos no hay oportunidades para el éxito.

Enséñale a respetar la vida y a ser compasivo

Los niños que aprenden el respeto por la vida y los demás aprenden a valorarse a sí mismos. Estimula la ayuda a los abuelos, compañeros, niños menores, mascotas y modela esos valores.

Busca recursos

Los cuentos, títeres, películas etc. pueden dar al niño buenas lecciones acerca de la autoestima.

DELEGACIÓN DE SERVICIOS SOCIALES AYUNTAMIENTO DE LUCENA

Programa Lucena ante las Drogas