YA TE PUEDES MATRICULAR EN EL VIII CURSO DE MEDIADORES SOCIALES PARA LA PREVENCIÓN DE LAS DROGODEPENDENCIAS

¿Quieres ser Mediador Social para la Prevención de las Drogodependencias? El próximo lunes 29 de octubre se inicia el VIII Curso de Mediadores Sociales en el que te puedes inscribir gratuitamente.

Dicho curso consta de 21 horas y se celebrará todos los lunes hasta el lunes 10 de diciembre en el Centro Municipal de Servicios Sociales (C/ Vedimia 2, Lucena). A su finalización se entregará diploma acreditativo y certificado, entrega que se realizará en la visita que los alumnos harán a un centro de rehabilitación donde conocerán la realidad del día a día en la recuperación de aquellas personas que han tenido importantes problemas de consumo.

El número de plazas el limitado.

Inscribirse es muy fácil. Solo tienes que hacernos llegar tus datos (según se adjunta en la imagen) a la dirección de mail marioflores@aytolucena.es o enviarlos por fax al teléfono 957 50 23 24. También puedes pasarte por nuestro centro y dejar en persona la inscripción.

No es necesario titulación académica para realizar el curso aunque la misma será tenida en cuenta.

Más información en el teléfono 957 51 30 44 o dirigiéndote a la dirección de correo antes facilitada.

¡Anímate!

Organiza: DELEGACIÓN DE SERVICIOS SOCIALES Y SALUD. EXCMO. AYTO. DE LUCENA

 

 


CONFERENCIA “NO ESTAMOS LOCOS. SALUD MENTAL PARA TODOS” Jueves 4 de octubre a las 20:00 h en la Casa de los Mora, a cargo del psiquiatra-forense José Cabrera

Tras la publicación de su reciente libro “No estamos locos: desmontando el estigma de la esquizofrenia” (Ed. Meridiano, 2017) el doctor José Cabrera, reconocido psiquiatra-forense, acude a Lucena para pronunciar una conferencia en la que abundará sobre la necesidad de mirar la enfermedad mental como una cuestión con la que se puede convivir desde la normalidad del día a día.

En su libro “No estamos locos” José Cabrera narra la historia de Alfonso -enfermo de esquizofrenia y hermano del autor- y de cómo él y las personas que le rodearon vivieron la enfermedad de aquel.

El libro alterna los capítulos de la vida de Alfonso con otros más generales en los que se describen las características y los aspectos esenciales de la enfermedad.

Este texto es la expresión del sentimiento de lucha contra el estigma asociado a la esquizofrenia y la demostración de su falta de sentido. Sobre todo ello nos hablará el doctor en su conferencia.

José Cabrera Forneiro (Madrid, 1957) es psiquiatra forense . Acabó su licenciatura en Medicina y Cirugía en la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid el año 1979 y el Doctorado en el año 1989 en la misma Universidad.

Psiquiatra, escritor y Doctor en Medicina Legal, José Cabrera, es uno de los psiquiatras forenses más conocidos del país por su dilatada carrera profesional y sus colaboraciones en distintos medios de comunicación. Entre otros muchos cargos ha sido Director General de la Agencia Antidroga de la Comunidad de Madrid, director de la Comisión Científica del Observatorio Español sobre Drogas, representante de España en la Comisión Científica del Observatorio de Drogas Europeo y en Misiones de Naciones Unidas relativas a estupefacientes, experto de la Agencia Española del Medicamento y jefe del Servicio de Información toxicológica del Instituto Nacional de Toxicología del Ministerio de Justicia.

Profesor durante más de veinte años en universidades como la Complutense de Madrid o la Universidad Pontificia de Comillas, ha escrito y publicado más de 150 artículos científicos, 45 libros y más de 100 comunicaciones a distintos Congresos Médicos. Ejerce la psiquiatría clínica privada, es Académico de la Academia Médico-Quirúrgica Española e imparte conferencias y clases en distintos foros, tareas que alterna con sus numerosas apariciones en programas de televisión de distintas cadenas como "Cuarto Milenio" (Cuatro), "Espejo Público", "3D" (ambos de Antena 3) y "+Gente" de La 1.

La conferencia que impartirá el doctor Cabrera el próximo jueves 4 de octubre, se enmarca dentro de las actividades del Día Mundial de la Salud Mental y se contextualiza, igualmente, en el marco del Plan Local de Salud que desde la Delegación de Servicios Sociales y Salud del Ayto. de Lucena se viene desarrollando en estos últimos meses. Dicho Plan de Salud se encuentra próximo a su implantación una vez ha sido elaborado el Perfil de Salud Local y establecido la priorización de problemas sobre los que se va a actuar en la localidad. Tras la aprobación en Pleno del citado Plan se procederá a su implantación con el objetivo de actuar sobre las situaciones que puedan contribuir a mejorar la salud general de la población.


Cómo hablar sobre las drogas con un adolescente

Algunos padres no se preocupan por informarse sobre las drogas y sencillamente imponen un no, sin fundamento alguno, que los jóvenes detectan y rechazan. Los padres y madres tenemos que conseguir información adecuada y adaptar nuestras explicaciones a la edad de nuestros hijos. Podemos introducir el tema de una manera que no quede forzada a partir de una noticia que hemos visto en televisión o de una noticia del periódico.

Muchas veces, los padres, para hablar con sus hijos de temas delicados como las drogas, o sobre adicciones sin sustancias, esperamos encontrar un momento ideal y un ambiente propicio. Pero a menudo este momento ideal no llega nunca. Hay que decidirse a dar el paso. No perdamos oportunidades de hacerlo. Se trata de una inversión para el futuro. Hay que hablar siempre que se pueda, aunque las condiciones no sean óptimas.

Las primeras informaciones que nuestros hijos reciben sobre las drogas acostumbran a ser incompletas y confusas. Hay que proporcionarles información seria, contrastada, que no reproduzca los tópicos, sin exageraciones ni moralinas. Dialogar no es sólo hablar, sino observar, mostrar interés, crear un espacio de comunicación que permita expresar ideas, dudas y preocupaciones. Hay que aprender a escuchar, provocar la conversación, establecer una relación de confianza y complicidad.

Qué es lo que no debemos hacer y qué podemos promover

Veamos algunos principios que deberían existir es toda educación pedagógica:

Favorecer el conocimiento y el pensamiento crítico

Invitemos a nuestros hijos a reflexionar, con argumentos sólidos y creíbles. De nada servirá el miedo, decir no porque no.

Estar dispuestos a discutir, negociar y pactar

Sin perder de vista que sin respeto por las normas no puede existir responsabilidad ni libertad. Es fácil perderse en este punto entre la permisividad y la severidad. Nos cuesta decirles no a las cosas que nos piden nuestros hijos y además ellos son especialistas en conseguir lo que quieren. Últimamente hay cada vez más casos de violencia de padres sobre los hijos y de hijos sobre padres.

Fomentar las actitudes reflexivas y prudentes

Desde una lógica adolescente, las sensaciones y los placeres buscados son inmediatos mientras que los daños se perciben siempre lejanos e improbables. Los adolescentes no tienen la percepción del riesgo ni la madurez suficiente como para ver el peligro.

Respetar a los amigos de nuestros hijos

Pero al mismo tiempo combatir las actitudes que les impiden ser ellos mismos. Hay que aprender a evitar las malas influencias y compañías, desde antes del el noviazgo, ya que esto puede tener graves consecuencias en el seno más íntimo. ¿Qué harías si pensaras que el novio o novia de vuestra hija o hijo podría ser una mala influencia para él o ella? Hay que ser objetivos, una cosa es que no nos guste y otra que sea tóxica esa relación.

Debemos esforzarnos por entender qué es lo que les pasa a nuestros hijos y ponernos en su lugar, descubrir qué es lo que piensan y qué sienten, establecer unas normas que les ayuden a conseguir un orden interno, pero, al mismo tiempo, saber ser flexibles y sacar partido de la negociación como herramienta de aprendizaje y de construcción de valores. Establezcamos con nuestros hijos un vínculo afectivo, demostrándoles que les queremos, que nos importan, que pueden contar con nosotros.

En la adolescencia la relación se transforma: perdemos la seguridad, nos parece que nuestros métodos educativos ya no sirven. Conviene seguir con nuestro propio proceso de aprendizaje y adaptar nuestras ideas a la nueva situación.

En el inicio de la adolescencia, las drogas o comportamientos adictivos pueden aparecer de manera habitual en las conversaciones de chicos y chicas, a pesar de que el consumo sea todavía minoritario. A menudo se trata de una manera de demostrar que se ha dejado atrás la infancia. Hay que hablar de drogas en casa, de manera franca, evitando crear situaciones dramáticas innecesarias y huyendo del tono catastrofista que acostumbra a reforzar las convicciones de chicos y chicas (“mis padres exageran, no es para tanto”).

Al mismo tiempo, sin embargo, es importante intentar no frivolizar el tema. Lo más importante es encontrar un tono sencillo, razonable y directo, que sea útil y efectivo para alertar de los riesgos de las drogas. La mejor manera es tener un conocimiento real de las drogas, estar convencido de sus consecuencias negativas y demostrarlo con el ejemplo personal.

Evitemos: Interrogarles insistentemente sobre si piensan consumir drogas o si las han tomado ya. Es mucho mejor pedirles su opinión (qué piensan del consumo de drogas por parte de algunos jóvenes, qué peligros ven en ello). Evitemos discutir y pelearnos, de modo que la defensa de las drogas se convierta en una afirmación de su identidad. Desautorizarles o culpabilizarles de forma permanente con un juicio que fácilmente puede girársenos en contra.

La labor de los padres pasa por la comunicación, la confianza y la disposición para acompañarles a conseguir la autonomía y la responsabilidad. No olvidemos que no siempre los padres podemos evitar que los adolescentes prueben las drogas, por mera curiosidad, ganas de experimentar o por la influencia del grupo. Nuestro apoyo les puede proporcionar recursos para resistir mejor la presión del entorno, para tomar decisiones responsables.

Procuremos: Evitar las actitudes autoritarias y condenatorias. Hemos de aprender a observar los pequeños detalles, escuchar, preguntar de otra manera, dejando caer información, ideas y opiniones. Ser exigentes con nuestros hijos. Confiar en ellos pero, al mismo tiempo, pedirles que sean responsables, valorar sus aciertos y sus errores, sin presionarles ni criticarles de forma tajante.

Transmitir valores, normas y límites. Hemos de ofrecerles lo que necesitan (que no siempre sea lo mismo que piden). Salidas, horarios, tareas pendientes, implican compromiso y responsabilidad, a veces pueden pactarse y en algunos casos deben ser innegociables. Reconocer su capacidad para tomar decisiones. El objetivo de la enseñanza es que chicos y chicas sean autónomos y responsables.

Es imposible estar siempre encima de ellos y sobreprotegerlos pensando que no son capaces de entender y actuar en situaciones complejas y tampoco inhibirnos de su vida por completo. Y todo sin dejar de respetar su intimidad: tienen derecho a ello, y además necesidad.

La comunicación ha de estar siempre abierta, pero hemos de entender que difícilmente nuestro hijo nos explicará todo lo que le pasa. Tampoco nosotros lo hacemos. Seamos coherentes. Nuestras palabras pierden mucho valor para nuestros hijos si no van acompañadas de una conducta coherente. A menudo esto es más importante que los consejos y recomendaciones. Si a pesar de todo, sospechamos que nuestro hijo ha consumido o consume drogas, lo primero que debemos hacer es hablar con él, en el momento adecuado, para conocer las razones que le han llevado hasta allí, y de qué tipo de consumo se trata, si ha sido sólo un hecho puntual y cómo valora los riesgos que comporta su actuación.

Comprobar, al menos, que conoce las precauciones que debería tomar siempre y aquello que debería evitar a cualquier precio si experimenta de nuevo situaciones de riesgo. Una mala experiencia puede ser positiva si saben sacarse conclusiones de la misma. Tenemos que hablar del tema tranquilamente y sin dejarnos llevar por la urgencia, la rabia o la angustia.

Es mejor dejar pasar el primer momento de mayor alteración y crear un clima de verdadero diálogo, sin “víctimas” ni “culpables”. Ofrecerse, de manera colaboradora y reflexiva, con preocupación, pero sin violencia. Haciendo el detective o persiguiendo a nuestro hijo sólo vamos a conseguir que se distancie de nosotros. Hay que valorar cuál es la conducta general de nuestro hijo, qué cosas le interesan y cómo se relaciona con sus amigos. Busquemos caminos prácticos para acceder al mundo en el que viven. Sin olvidar que todo esto es aplicable al mundo de adicciones sin sustancia.

10 preguntas para empezar la conversación con tus hijos

Estas preguntas pueden servirte de guía para iniciar una conversación sobre el tema de las drogas con tu hijo/a:

- ¿Cuando sales, te ofrecen drogas? ¿Quién te las ofrece?

- (A raíz de una noticia o de un programa de TV) Con tus amigos del instituto, ¿habláis de drogas? ¿Os han dado alguna charla últimamente?

- Por televisión han dicho que cada vez hay más chicos y chicas que fuman al salir de clase. ¿En tu escuela también? ¿Qué te parece?

  • ¿Tienes amigos que ya fuman? Empiezas a probar porque queda bien ¿y después qué?
  • Otra vez noticias de accidentes de coche a causa del alcohol. A mí me preocupa cuando sales de noche… ¿Lo tenéis en cuenta?
  • Realmente la ley del tabaco está bien. Al menos las personas que no fuman no tienen que tragarse el humo de los demás. ¿Tú qué opinas?
  • Muchas veces las noticias que tratan de los jóvenes se relacionan con las drogas, el botellón… ¡Pero la juventud son muchas más cosas! ¿Tú qué dices?
  • El otro día salimos por la noche con tu padre y vimos a mucha gente” pasada de vueltas”. ¿Cuándo vosotros salís también hay ese ambiente?
  • ¿Crees que hay personas a las que no les afectan las drogas? Cuando todos tus amigos están de acuerdo en hacer algo y a ti no te apetece, ¿qué haces?

Educar es ayudar a comprender los cambios, descubrir emociones y sentimientos sin dejar que nos desborden. Las explicaciones de las normas, la negociación y el pacto nos ayudarán a establecer un clima de confianza. Ánimo en el arte de educar.

DELEGACIÓN DE SERVICIOS SOCIALES Y SALUD. AYTO. DE LUCENA


10 pasos para ayudar a sus hijos a decir NO

Es importante que los padres y madres sepan qué hacer para educar a sus hijos desde pequeños en la capacidad de DECIR NO ante un ofrecimiento de consumo de alcohol u otras drogas. He aquí 10 sencillos consejos:
  1. APRENDA A ESCUCHAR REALMENTE A SU HIJO/A
  1. HABLE CON SU HIJO/A ACERCA DE LAS DROGAS: DESMONTE LOS MITOS
  1. AYUDE A SU HIJO/A A SENTIRSE BIEN CONSIGO MISMO
  1. OFREZCA UN BUEN EJEMPLO
  1. AYUDE A SU HIJO A DESARROLLAR VALORES FIRMES Y ADECUADOS
  1. AYUDE A SUS HIJOS A AFRONTAR LA PRESIÓN DE LOS COMPAÑEROS O AMIGOS
  1. ESTABLEZCA NORMAS FAMILIARES QUE AYUDEN A SU HIJO/A A DECIR “NO”
  1. FOMENTE ACTIVIDADES RECREATIVAS
  1. AYUDE A SU HIJO/A A TOMAR DECISIONES
  1. ACTÚE COMO PADRE/MADRE PERO NUNCA COMO AMIGO

Si seguimos estas recomendaciones estaremos haciendo una buena tarea de prevención familiar.


¿Cómo detectar a un joven que consume drogas?

Es muy importante tener en cuenta que muchos jóvenes presentan algunas de las características abajo enunciadas sin por ello ser consumidores de drogas, ya que muchas de ellas son propias de la adolescencia. Sin embargo si reúne gran cantidad o todas ellas, lo mejor sería consultar a un especialista ya que hay altas probabilidades de que sí esté consumiendo sustancias psicotrópicas.

- Cambio de amistades: Los jóvenes que comienzan a consumir generalmente cambian a los amigos que siempre han tenido, por otros que consumen ya que ahora forma parte de este nuevo entorno.

- Síndrome amotivacional: El joven no encuentra motivación en ninguna actividad de las tradicionales o de las que siempre ha compartido con su familia, comienza a aislarse de su grupo familiar.

- Cambio de costumbres: Generalmente los jóvenes cambian sus hábitos, esto como consecuencia de sus nuevas amistades y "actividades", por lo que este punto se vuelve trascendental en detectar el inicio del consumo.

- Descuido personal: Generalmente los jóvenes que consumen sustancias descuidan su vestimenta y muchas veces son menos preocupados por su aseo personal.

- Salidas permanentes del hogar: Los jóvenes necesitan salir a compartir con sus nuevos amigos de "carrete" y a abastecerse de drogas por lo que comienza una suerte de salidas misteriosas y a horas que antes no eran comunes. El joven comienza a mentir con relación a sus actividades o simplemente a no comunicar que hace.

- Cambios en la personalidad: Dependiendo del tipo de drogas consumidas se producen diferentes cambios en su personalidad, ya que algunas de estas son depresoras y otras estimulantes del Sistema Nervioso Central, por lo que según el tipo de sustancia puede pasar de momentos de depresión a situaciones de euforia, además de esto puede darse la angustia por la falta de sustancia o la manifestación descontrolada de algún sentimiento guardado y que aflora al estar bajo la ingesta de la droga.

- Absentismo escolar: Este es un buen termómetro de medida del inicio de consumo de sustancias, ya que los jóvenes comienzan a faltar a clase y a tener reiteradas ausencias del centro escolar, en muchos casos los padres ni siquiera desconfían ya que son ellos mismos quienes dejan a su hijo en la puerta del colegio o instituto, pero una vez que se van los jóvenes se las ingenian para no entrar, o a veces no entran a determinadas clases que no son de su agrado, por esto es recomendable que los padres se interesen por la situación de asistencia escolar de sus hijos.

- Desaparición de objetos: Es común que en la casa de un/a joven que comienza a usar drogas comiencen a desaparecerse pequeños objetos, al inicio ni siquiera de tanto valor económico, otras veces inventan que los asaltaron y les robaron. Esto es lógico si consideramos que las drogas no son gratuitas y que producen tolerancia, esto quiere decir que en poco tiempo van necesitando dosis cada vez más altas para lograr el mismo efecto.

- Pupilas contraídas o dilatadas, ojos enrojecidos y/o pequeños, congestión nasal, etc.: Estas son algunas de las manifestaciones visibles que pueden darnos indicios de consumo de sustancias, ya que con el uso de ciertos estimulantes hay contracción pupilar y sudoración de manos. Con la marihuana se enrojecen los ojos, pero los jóvenes son hábiles y usan descongestionantes oftálmicos (colirios) por lo que también el frecuente uso de estos elementos debe hacernos sospechar. Irritación nasal en el caso de inhalación de ciertas sustancias como la cocaína.

- Alteraciones en el apetito, peso corporal o sueño: Este es otro de los aspectos importantes para una detección precoz, a pesar que hay que tener en cuenta que los adolescentes son voraces y comen en demasía, pero el comer mucho puede ser resultado del consumo de marihuana la que entre sus efectos abre el apetito, sin necesariamente subir de peso. El consumo excesivo de bebidas alcohólicas, además de su olor característico, produce aumento de peso por el gran aporte calórico que significa el alcohol mismo. La cocaína y anfetaminas en cambio son anorexígenos, esto quiere decir que quitan la sensación de hambre, por lo que normalmente el joven baja de peso, un caso más extremo de baja de peso importante lo presenta el consumo de Pasta Base de Cocaína. El sueño también se ve alterado ya que por lo general el consumidor de drogas duerme mal o no duerme, también sucede que cambia los días por las noches invirtiendo los ciclos normales de sueño vigilia.

Pasos a seguir si su hijo o hija ya consume drogas

1.- No se desespere ni paralice. Demuéstrele que esta dispuesto a asumir el problema.

2.- No le oculte su malestar ni su sentimiento de frustración. Avísele que buscará ayuda.

3.- No oculte la realidad al resto de la familia.

4.- Anímese a "abrir el juego"

5.- No busque culpables dentro ni fuera de la familia, no sirve de nada.

6.- No trate a su hijo o hija como a un "enfermito".

7.- Establezca límites con él acerca de por qué consume.

8.- Ahora se trata de hacer, no de discutir.

9.- No se victimice ni culpabilice, por el contrario muéstrese capaz y decidido a enfrentar el problema.

10.- Busque ayuda especializada urgente.

11.- Recuerde, ¡el tiempo es vida!

La importancia de ser padres

1.- No es fácil ser padres en la época actual.

2.- Nuestros hijos se encuentran viviendo en un mundo desconocido para nosotros.

3.- Los peligros a los que en nuestra adolescencia nos exponíamos no tienen aparentemente nada que ver con los riesgos que nuestros hijos tienen delante.

4.- Estos peligros nos paralizan y nos despiertan tales temores que corremos el riesgo de negar la realidad y "poner la cabeza bajo la tierra” para no ver lo que les podría pasar (o ya les pasa) a nuestros hijos.

5.- El consumo de drogas es uno de estos peligros, ante los cuales los padres muchas veces no sabemos qué hacer. Nos invade una sensación de impotencia, y corremos el riesgo de volvernos sumamente rígidos o totalmente permisivos.

6.- Sin embargo, nuestros hijos e hijas  necesitan de padres activos y valientes, que sepan orientar, que entiendan de las amenazas que asechan a las generaciones jóvenes

7.- Padres que saben ser padres serán la barrera infranqueable entre la droga y sus hijos.

Los padres deben procurar:

1.- Ser un ejemplo de vida para sus hijos en la familia cumpliendo las normas que a ellos les exigimos.

2.- Evitar en lo posible el uso y abuso de alcohol, tabaco, psicofármacos, y de medicamentos innecesarios.

3.- Crear y mantener espacios de diálogos y comunicación familiar.

4.- Promover la expresión verbal y corporal de afectos y emociones.

5.- Instalar hábitos adecuados en la vida familiar: higiene, trabajo, disciplina, horarios de estudio, etc.

6.- Conocer y relacionarse con los amigos/as de sus hijos, o tomar contacto con sus padres.

7.- Proponer y planificar el tiempo de ocio, para que resulte gratificante : deporte, diversión, paseos, vacaciones.

8.- Mantener como padres una actitud coherente, firme, y solidaria, para que los hijos experimenten el acuerdo entre los padres, aún si estos son separados.

9.- No rehusar el poner límites a los hijos si estamos convencidos de que esos límites favorecen la protección y sano crecimiento de ellos.

10.- No hacer por ellos lo que ya pueden hacer por sí mismos.

11.- ¡Estar Alerta !


GUÍA PARA DEJAR DE FUMAR

Son muchas las personas que deciden dejar de fumar. Las razones para hacerlo son tan variadas como las propias personas pero lo que está claro es que abandonar el uso del tabaco revierte en una mejora inmediata de la salud y en el descenso de múltiples riesgos para contraer múltiples enfermedades, la mayoría graves.

Dejar de fumar no es imposible. Sólo hay que tener constancia en el propósito, comprometerse con uno mismo y pensar que si se está convencido se consigue.

Resulta de mucha utilidad la ayuda profesional o la de guías que nos indiquen el camino a seguir.

Aquí os dejamos una completa guía que te ayudará a conseguir el propósito de abandonar el hábito tabaquico.

¡Ánimo!

Aquí tienes la guía:

http://tudecideslucena.es/wp-content/uploads/2017/10/PUEDES-DEJAR-DE-FUMAR.-GUIA-PARA-CONSEGUIRLO.pdf

 


Día Mundial Sin Tabaco 31 de mayo de 2018: Tabaco y cardiopatías

 

Mensaje de la Organización Mundial de la Salud

(publicado en http://www.who.int/campaigns/no-tobacco-day/2018/event/es/)

El 31 de mayo de cada año, la OMS y sus asociados celebran el Día Mundial Sin Tabaco con el fin de poner de relieve los riesgos asociados con el tabaquismo, tanto para la salud como en otros ámbitos, y abogar por políticas eficaces para reducir su consumo.

El lema del Día Mundial Sin Tabaco 2018 es: «Tabaco y cardiopatías». La campaña busca llamar la atención sobre:

  • la relación entre el tabaco y las cardiopatías y otras enfermedades cardiovasculares, entre ellas el accidente cerebrovascular, que, conjuntamente, son las principales causas de muerte en el mundo;
  • posibles medidas y acciones que destinatarios importantes, entre ellos los gobiernos y el público en general, pueden adoptar para reducir los riesgos para la salud causados por el consumo de tabaco.

El Día Mundial Sin Tabaco 2018 coincide con una serie de iniciativas y oportunidades mundiales para reducir la epidemia de tabaquismo y sus repercusiones en la salud pública, que son, principalmente, un gran número de muertes y mucho sufrimiento de millones de personas en todo el mundo. Entre estas medidas se cuentan las iniciativas Global Hearts y RESOLVE apoyadas por la OMS, cuyos objetivos son reducir la mortalidad por enfermedades cardiovasculares y mejorar la atención a las mismas, así como la Tercera Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la Prevención y el Control de las Enfermedades No Transmisibles, que se celebrará en 2018.

Los peligros del consumo de tabaco para la salud cardiaca de las personas en todo el mundo

Este año, el Día Mundial Sin Tabaco se centra en las repercusiones del consumo de tabaco en la salud cardiovascular de las personas en todo el mundo.

El consumo de tabaco es un factor de riesgo importante de cardiopatía coronaria, accidente cerebrovascular y vasculopatía periférica.

A pesar de que se conocen bien los daños para la salud cardiaca que provoca el tabaco y de la disponibilidad de soluciones para reducir la morbimortalidad que ocasiona, amplios sectores de la población desconocen que es una de las principales causas de las enfermedades cardiovasculares.

Datos sobre el tabaco y sobre las cardiopatías y otras enfermedades cardiovasculares

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en todo el mundo, y el consumo de tabaco y la exposición al humo de tabaco ajeno contribuyen a cerca del 12% de las defunciones por cardiopatías. El consumo de tabaco es la segunda causa de enfermedades cardiovasculares, después de la hipertensión arterial.

La epidemia mundial de tabaco causa cada año más de 7 millones de defunciones, 900 000 de las cuales corresponden a personas no fumadoras que respiran humo de tabaco ajeno. Cerca del 80% de los más de 1000 millones de fumadores que hay en el mundo viven en países de ingresos medianos y bajos, que son los que soportan la mayor carga de enfermedad relacionada con este producto.

Las medidas del programa MPOWER de la OMS están en conformidad con el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco (CMCT de la OMS) y pueden ser de utilidad para que los gobiernos contribuyan a reducir el consumo de tabaco y protejan a sus ciudadanos de las ENT. Estas medidas son las siguientes:

  • Monitor: vigilar el consumo de tabaco y aplicar políticas preventivas;
  • Protect: proteger a la población de la exposición al humo del tabaco prohibiendo el consumo de este producto en los espacios públicos cerrados, los lugares de trabajo y los transportes públicos;
  • Offer: prestar apoyo para abandonar el hábito tabáquico mediante ayudas generalizadas a todos los fumadores y con cobertura de costos, que incluyan un breve asesoramiento ofrecido por trabajadores sanitarios y líneas telefónicas nacionales de ayuda, sin costo para el usuario;
  • Warn: advertir de los peligros del tabaco utilizando un empaquetado neutro/normalizado y/o grandes advertencias sanitarias gráficas en todos los paquetes de tabaco, y llevar a cabo campañas eficaces en los medios de comunicación para advertir a la población de los daños que causa el consumo de este producto y la exposición al humo de tabaco ajeno.
  • Enforce: prohibir toda forma de publicidad, promoción y patrocinio del tabaco; y
  • Raise: aumentar los impuestos a los productos de tabaco y hacer que sean menos asequibles.

Objetivos de la campaña del Día Mundial Sin Tabaco 2018

Este año, las metas son las siguientes:

  • poner de relieve la relación entre el consumo de productos de tabaco y las cardiopatías y otras enfermedades cardiovasculares;
  • aumentar la concienciación de la población en general sobre las consecuencias para la salud cardiovascular del consumo de tabaco y la exposición al humo de tabaco ajeno;
  • proporcionar al público en general, los gobiernos y otros destinatarios la posibilidad de comprometerse a promover la salud cardiaca protegiendo a las personas del consumo de productos de tabaco; y
  • animar a los países a reforzar la aplicación de las medidas MPOWER de lucha contra el tabaco que figuran en el CMCT de la OMS, cuya eficacia está demostrada.

 Delegación de Servicios Sociales Ayto. de Lucena

 

 

 


Los videojuegos te pueden desorganizar toda la vida

Publicado en www.diariocordoba.com, 15.05.2018

La coordinadora de la Unidad de Juego Patológico del Hospital de Bellvitge, Susana Jiménez-Murcia, advierte de la creciente adicción a los juegos 'on line' y urge a educar en el uso saludable desde edades muy tempranas

 La especialista urge además a educar en el uso saludable de este tipo de productos desde edades muy tempranas.

-¿La adicción a los videojuegos afecta cada vez a más jóvenes y de menor edad?
-Es cada vez más motivo de consulta. La prevalencia en el 2018 ha sido un 3,7% mayor que la observada en el 2005; se ha multiplicado por cuatro.

-¿Qué perfil tienen los pacientes?
-Mayoritariamente varones (90,9%), con estudios primarios (48,9%) o secundarios (45,5%) y solteros (88,6%). Teniendo en cuenta que nuestra Unidad de Juego Patológico es de adultos, la edad media es de casi 23 años, con una edad de inicio del problema a los 19 años.

-¿Algún consejo para los padres?
-Deben hacer un buen uso de las nuevas tecnologías, ya que son modelos de conducta para sus hijos. Implicarse y familiarizarse con ellas, al lado de sus hijos y educar en el uso saludable desde edades muy tempranas. Se desaconseja que los niños y adolescentes tengan los dispositivos en la habitación. No deben utilizarse para aislarse de los demás. Hay que limitar el tiempo y controlar los contenidos, negociar a qué videojuegos va a jugar, cuándo y cuánto tiempo.

-¿Qué limites de tiempo propone?
-Un máximo de 1-2 horas al día, después de tareas escolares. La limitación del tiempo es una de las estrategias de prevención más consensuadas, dado que una gran dedicación es uno de los principales factores de riesgo. Se aconseja monitorizar el tiempo. Una de las características de internet es la capacidad de desconexión del entorno y la disminución de la percepción del tiempo transcurrido. No se aconseja jugar antes de irse a dormir.

-¿La poca conciencia de enfermedad es uno de los agravantes?
-Ese es el gran problema que, en muchas ocasiones, retrasa el diagnóstico y complica la respuesta al tratamiento. Sería aconsejable que los pediatras exploraran también este hábito. Un diagnóstico precoz, tanto de la adicción a los videojuegos, como de los problemas emocionales y trastornos asociados, como ansiedad, depresión, TDAH..., son fundamentales para reducir el fracaso escolar, las dificultades sociales, el aislamiento... que se observan en los pacientes con esta patología.

-¿Qué los hace tan adictivos?
-Los videojuegos con mayor potencial son los ‘MMORPG’, es decir ‘online’, de rol y multijugador. Requieren una implicación muy elevada, en tiempo y dedicación y, como consecuencia, alteraciones en la funcionalidad personal y social. Otros factores de riesgo son los problemas académicos, experiencias vitales traumáticas y estresantes, conflictos familiares, etcétera. También se ha descrito la asociación con determinados rasgos de personalidad, como la impulsividad, dificultades en las relaciones sociales, síntomas depresivos y de ansiedad.

-¿Para muchos es un chute de autoestima?
-Sí, muchos pacientes explican que, en el entorno virtual del videojuego, se sienten hábiles, capaces, admirados, sin responsabilidades y sin la posibilidad de fracasar. Afirman que a medida que te vas implicando más y más, adquieres mayor habilidad y vas progresando a todos los niveles. También de forma progresiva, el videojuego acaba organizando, o desorganizando, toda tu vida, sin espacio para nada más. Por otra parte, dicen que resulta muy frustrante dedicar esfuerzo a alguna actividad, académica, por ejemplo, para que luego acabes con malos resultados. O ya no dedicas atención a esa tarea, porque sabes de antemano que no vas a tener éxito. Por lo que sientes que con los videojuegos tienes el éxito asegurado. Tanto te dedicas, tanto avanzas.

-¿Algunas claves para poder desconectarse?
-El primer reto es reconocer que existe un problema, que se trata de una conducta que se nos escapa de control y que a lo mejor necesitamos ayuda. Aunque es una actividad estimulante y gratificante, debemos pensar en todo lo que estamos dejando de hacer. La familia y los amigos tienen un papel crucial. Es importante comprender, apoyar, no etiquetar, favoreciendo así una primera consulta. Los terapeutas sabrán cómo manejar la falta de motivación y la escasa conciencia del problema. Una pregunta importante será: ¿Te imaginas así los próximos años? ¿Es eso lo que querías?

Recopilado por Delegación de Servicios Sociales y Salud Ayto. de Lucena